HISTORIA HACIENDA JOFRE
“Una mirada al pasado aún presente”
Antes de la conquista de México, la zona de Querétaro estaba comprendida por grupos indígenas, los cuales practicaban la agricultura y la caza.
En 1531 tras una batalla en el cerro de Sangremal, entre nativos y el General español, Hernán Pérez Bocanegra, junto con su aliado el indio Otomí Conín. Los nativos se rinden y se funda la Villa de Querétaro, el 25 de julio del mismo año.



Tres años después se efectúa el trazo de la Villa, por Don Juan Sánchez de Alaniz. En 1540 se erige el Convento Grande de San Francisco, primera edificación religiosa en la ciudad bajo el patrocinio de Fernando de Tapia, nombre cristiano que recibió el indio Conín.
Las haciendas en México son construcciones que surgen a partir del siglo XVII, con las primeras encomiendas de tierra que la Corona Española otorgaba a sus soldados de más alto rango, después se consolidaron como el pilar de la economía Colonial y propiedad más característica de México Novohispano.
El origen de la Hacienda de Jofre se remonta 1543, cuando a través del General Bocanegra, Martín Jofre realiza una petición de tierra al Virrey Antonio de Mendoza, para poder extender el asentamiento de su ganado.
El 22 de agosto de 1543, el Virrey otorga Merced a favor de Señor Martin Jofre, la cual consiste en “Una Estancia y media Caballería de tierra” en términos del
pueblo de Acambaro. Territorio, que se ubica en las faldas del cerro, en Lengua Mexicana; “Metlatepeque” y en lengua Tarasca; “Yagarutato”. Con la encomienda que, en dicho territorio, el cual contaba con fuentes naturales de agua, sirviera para el ganado y la cría de seda.
En la década de 1560 a 1570, se acrecentó la hostilidad chichimeca al fracasar los intentos del gobierno virreinal, por apaciguar a las tribus del norte, los mineros y ganaderos exigieron que entrara en acción, resueltamente para acabar con la amenaza chichimeca. Así se volvió a emprender una guerra a gran escala. Tras dos décadas de guerra, se implementó la política de establecer presidios, que incluían un sistema de escolta militar entre los puntos fortificados. La parte más peligrosa del “Camino Real de tierra a dentro”, era entre San Miguel y Zacatecas. Uno de los siete presidios se encontraba en portezuelo de Jofre, punto estratégico ubicado a unas pocas leguas al norte de Querétaro el cual protegía los dos caminos principales que iban a Guanajuato y a Zacatecas, y es hasta el siglo XVII que se establece la “Hacienda de Jofre”.


En el siglo XVII, la unión de la economía rural y urbana permitió financiar la construcción a gran escala de templos y conventos que albergaron a las diferentes órdenes religiosas. En 1656, a la Villa de Querétaro le es otorgado el título de “Noble y Leal Ciudad de Santiago de Querétaro” por disposición del virrey Duque de Albuquerque, título que es confirmado por el Rey Felipe V de España en 1712.
Durante el siglo XVIII, la “Hacienda de Jofre” formó parte importante de la actividad ganadera, agrícola y textil dando como resultado el auge económico y esplendor de Querétaro.
Hoy en el siglo XXI, la “Hacienda de Jofre” sigue manteniendo vivo su legado a través de sus muros fortificados, jardines, granero y caballerizas, las cuales muestran con orgullo un pasado aún presente para ser redescubierto por usted y sus seres queridos.